martes, 16 de noviembre de 2010

Hechizo

Se quedó hipnotizado ante aquella visión deslumbrante como el canto embrujado de una serpiente. El hechizo le impedía moverse, paralizado por el sortilegio que le iba robando la vida, el cuerpo, todo. Sus familiares y amigos sólo encontraron un sillón vacío delante de la pantalla.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Viva la Y griega

El mundo está tan mal que ahora ya no sólo los políticos sueltan ocurrencias para cambiarlo, sino que también los académicos se han sumado a la moda. Uno pensaba que la Real Academia Española se había modernizado. Hoy en día los señores académicos ya no tuercen la nariz con las palabras feas o malsonantes, sino que las incluyen en el DRAE, porque "no se puede desconocer la realidad del idioma", o porque su colega Pérez Reverte se cabrea con ellos. Y esto no está tan mal; con buen sentido, se ha abierto la mano con el español en América, que antes andaba medio marginado en las páginas del Diccionario de la RAE.
Además, si uno atiende a su director, se cree que la Academia ya no está para imponer un modo de hablar o de escribir, sino para mostrar a los hablantes la riqueza de la lengua, describirla, cuantificarla etc. La gramática ya no debiera ser normativa, sino puramente descriptiva, dicen algunos. Pero qué va: la última reforma ortográfica la vuelve a emprender contra los acentos que, al paso que van, se convertirán en especie en peligro de extinción. Todo sea por el facilismo. Pero se equivocan los señores académicos: si los hablantes cada vez distinguen menos un adverbio de un adjetivo, no por eso van a conseguir que escriban sin faltas de ortografía cargándose los acentos. Se empieza con los acentos y se terminará con las distinciones entre "b" y "v". Al tiempo.
Pero, a mí, lo que más me molesta es que se sancione la denominación de las consonantes "y", "b" y v". Una vez más, la Real intenta complacer a tirios y troyanos, a españoles e hispanoamericanos. Según los sabios académicos, entre los que se cuentan directores de periódico, humoristas y algún que otro filólogo, los españoles tenemos que cambiar nuestro hábito y decir "ye" como al otro lado del Atlántico. Y los hispanoamericanos, a  su vez, deben renunciar a su "be corta" y "be larga" y llamar "uve" y "be" a las consonantes más redundantes del idioma. Puede que en algunos países como Chile o Colombia, que tiene más apego a la institucionalidad de la lengua, lo consigan. Pero en Argentina, donde sus escritores más insignes desde Sarmiento a Borges, se han reído a carcajadas de la R.A.E., me parece que poca gente les va a hacer mucho caso. Más de uno se preguntará: ¿Quiénes son estos gallegos para decirme cómo tengo que llamar a las letras de toda la vida?
Uno sentía, por lo demás, un cierto cariño desde la infancia por el nombre de la y griega. En medio del insípido abecedario estaba esa "y" que, de niño, me hacía pensar en cascos espartanos y partenones. Tenía su toque exótico y cultural la Y griega, pero eso no lo han visto sus señorías.

martes, 9 de noviembre de 2010

Túnel


Se distraía mirando la ventanilla del tren. Ahora llegaba el tramo de los túneles. Como estaba previsto, el paisaje sereno y otoñal se apagó de repente al ingresar en la oscuridad, pero pronto salió la luz de nuevo y vio un pueblo de nieve con un bosque helado al fondo. No tuvo tiempo de preguntarse por qué: otro túnel se lo tragó todo y, al salir, se divisaban unas ruinas románicas con unas ovejas pastando sobre un manto verde y soleado. Otoño, invierno, primavera: ésa era la secuencia lógica. En el siguiente túnel debía de tocar el verano. Entraron y, mientras el ruido y la oscuridad se prolongaban, pensó por un instante si acaso no habría algún error de cálculo, si no existiría otra secuencia imprevista, si no se acabaría nunca el túnel, si no vendría ahora la noche para siempre.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Zapeos del fin de semana

De puro aburrimiento el sábado por la noche, descubrimos mis hijos mayores y yo un canal de televisión rusa en inglés. Para practicar un poco, nos quedamos a escuchar y, para mi sorpresa, nos tragamos un documental sobre la liberación de Praga a cargo de las tropas rusas durante el año 45. Salen viejos combatientes y agradecidos ciudadanos praguenses, todavía más viejos. La propaganda dura casi treinta minutos y luego anuncian un reportaje sobre la conquista de Berlín. Qué raro, al parecer, se les olvidan las diversiones de los soldados soviéticos, el saqueo, las matanzas y, sobre todo, la Primavera de Praga, me digo. Pero lo cierto es que me he parado a verlo porque estaba en inglés, lo que me hace pensar que Rusia sigue siendo un país con vocación imperial o, mejor, que ellos tratan de dar su imagen internacional, discutible o no, pero la suya. También Francia tiene un canal en inglés, por cierto. No estaría mal que cundiera el ejemplo para España.
----
Este sábado, nuestro presidente ha sentido un súbito amor por las tropas españolas en Afganistán y, como los grandes estadistas, ha hecho un viaje sorpresa para verlas. Entretanto, Pepe Montilla, president de la Generalitat, recibe a Benedicto XVI al pie de la escalerilla del avión: todo por la patria... catalana.
----
M. vuelve desolada de comprar el pan. En la cola ha visto unos periódicos que hablan de la visita del Papa y se le ha ocurrido comentar en voz alta su alegría por la noticia. Enseguida la señora de delante se ha vuelto hecha una Furia: "¿Pero usted está a favor de la visita de ese hombre?". Enseguida, un silencio y, a la carga: "¡Con los problemas de paro que tiene España! ¿Sabe usted lo que nos cuesta a todos?"", etc. El chorreo ha durado un rato con insultos personales incluidos ("¡Parece mentira que usted piense así!"). Al final la señora tenía un sofoco tal que le faltaba el aire para pedir el pan. Llevaba un periódico bajo el brazo. Supongo que allí saldría eso de "Miembros del gobierno manifiestan su sorpresa por las alusiones del Papa al ambiente en España durante los años treinta".

sábado, 6 de noviembre de 2010

jueves, 4 de noviembre de 2010

Mi otro blog

Bien: acabo de abrir otro blog, en donde iré metiendo reseñas publicadas o inéditas. Aquí, a la derecha, está el enlace. Y para los perezosos, aquí también: http://lectorconsentido.blogspot.com/

Sabio y sencillo

-La poesía es una forma de amar la vida. Igual que hay personas para las que todo en la vida es comer gambas, otros leemos y escribimos poesía.
Esto se lo escuché en una tertulia a J.J. hace más de veinte años. Me pareció una definición inusitadamente modesta, sobre todo por venir de un poeta. Y más aún: sabia y sencilla.
Con el tiempo he llegado a pensar que es lo que sucede también con otras cosas que se nos ofrecen como un don gratutito: mirar paisajes, ir a un concierto, escuchar a un amigo, nadar un rato, pasear, cultivar plantas,  coleccionar sellos, jugar con un niño, pintar soldaditos. Formas de amar la vida.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Gabino Ezeiza

El viajero curioso que llegue al aeropuerto internacional Ezeiza de Buenos Aires puede preguntar, tal vez, por la figura que dio nombre a ese lugar que acaba de conocer. En este hipotético caso, es fácil que sus informantes locales le respondan con unos datos sucintos, aunque sólo correctos a medias: a saber, que Gabino Ezeiza (1858-1916) fue un famoso payador del siglo XIX, o algo parecido. Si el turista quiere saber más, se añadirá que el payador era una figura representativa del tipo gaucho, un improvisador de talento con la guitarra. De inmediato nuestro viajero se formará en la mente una imagen característica del gaucho Ezeiza: un hombre mestizo de luenga barba, ataviado de bombachas, chiripá y facón. 
Por desgracia, esta caracterización no se ajustaría a una verdad que, en ocasiones, hasta los mismos argentinos desconocen. Gabino Ezeiza fue, ciertamente, un payador famoso por su talento, pero el color de su piel... era negro. Llegó a triunfar en payadas tan célebres en su época como la tenida con el uruguayo Juan de Nava, en 1884. La ocasión debió de crear, por cierto, una expectación insólita, ya que se trataba de una especie de partido internacional de fútbol con el aliciente de la rivalidad entre las dos repúblicas vecinas. Ezeiza viajó a Montevideo invitado por el mismísimo gobierno oriental. En un recinto lleno de público derrotó a su rival de forma tan clara que hasta la misma prensa uruguaya lo reconoció deportivamente. Este hecho significó la consagración de Gabino, quien desde entonces fue considerado sin discusión el mayor improvisador de su tiempo.
No deja de ser curioso, añado, que el nombre del aeropuerto principal de un país que se suele conocer como uno de los más "europeos" de Hispanoamérica, sea el de un descendiente de africanos. La explicación viene del gran número de esclavos que tuvo el Río de la Plata durante el período colonial. En 1800 la población negra de lo que hoy llamamos Argentina era de un 37 % frente a un tanto por ciento equivalente de criollos. Las guerras y las epidemias de finales del siglo XIX terminaron diezmando el contingente de origen africano, que tan importante fue durante décadas en la formación del país. 

martes, 2 de noviembre de 2010

Corrección politico-lingüística

Estábamos reunidos unos cuantos miembros (y miembras) de asociaciones diversas de padres y de profesores. Se trataba de  ayudar a redactar un documento sobre orientación familiar y, hasta aquel momento, no había demasiados problemas en encontrar consenso, a pesar de las diferentes opciones ideológicas de la gente que allí estaba. Por muy distinto que pensemos, no hay problemas en proclamar que la responsabilidad, el esfuerzo o la generosidad son competencias que deseamos para nuestros hijos. Pero, de pronto, alguien, una voz oficial, sugirió que la igualdad de género era una competencia que había que fomentar. Y más aún: ¿Por qué el documento estaba redactado de forma tan sexista? ¿Por qué se decía "los padres" y no "los padres y las madres"? ¿Por qué los cuidados paternales" y no "los cuidados paternales y maternales"? Etcétera. Escrito de manera tan atrasada, -nos avisó-, el documento no recibiría las bendiciones del gobierno foral. La sociedad estaba avanzando y el lenguaje debía adaptarse al progreso. No podíamos seguir expresándonos de forma patriarcal porque el lenguaje moldea el pensamiento y bla, bla, bla.
Como ya se veía venir, todos y todas de los y las que estábamos allí, agachamos la cabeza.Yo apunté tímidamente, como filólogo, que el idioma español, por carecer morfológicamente de género neutro, expresa significados que agrupan el femenino y el masculino mediante uno de los dos géneros, pero nunca el masculino de forma exclusiva. Por ejemplo, se dice "la familia" o "la pareja" y no "el familio" o "el parejo" (aunque, quién sabe, con las uniones homosexuales a lo mejor ahora les da por imponer estas expresiones... vaya, ya estoy dando ideas). Dio igual lo que yo dijera o mejor, lo que recomendase la Real Academia. La persona (o persono) que defendía la igualdad siguió erre que erre, aunque se puso nerviosa (o nervioso) cuando sugerí que el avance que proponía era sobre todo en corrección política.
Al final, como decía, se quedó en revisar el estilo del documento. En algunos lugares de América del Sur se denomina "corrección" a la marabunta de hormigas comelotodo. Algo así es la corrección en materia lingüística: arrasa todo cuanto pilla a su paso.