sábado, 29 de junio de 2013

La escritura generosa

Los escritores, y no digamos los poetas, tienen fama de soberbios. Sin negar que campea mucho ególatra en el mundo, me parece que en esta mala imagen han colaborado, (además de Neruda, Huidobro, Hugo, etc.), algunos prejuicios. Hacer uso de la imaginación y de la memoria personal no implica volverse la persona más vanidosa del mundo.
Bien mirado, quizá el afán por escribir no se explica por una sobreactuación del yo, sino por su virtud contraria, que es la generosidad."Lo que se guarda se pierde, lo que se da no se tiene", dice Muñoz Rojas refiriéndose a la escritura, aunque tal vez sirva esta frase para cualquier talento que posea uno en esta vida... Esa ocurrencia que llega mientras se espera el semáforo en rojo, o aquellas imágenes del sueño recién terminado a primera hora de la mañana, se pierden fácilmente si no se escriben. Si te las guardas, por pereza o por vanidad, se olvidan para siempre ¿Y para qué, mejor dicho, para quién guardarlas? se preguntará uno. Para el lector y nadie más. Por eso la escritura es generosa, y por eso cuesta tanto.

1 comentario:

  1. Yo hace mucho que me convencí de que la entrega es algo que hermana al escritor, al profesor y al padre.

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