martes, 6 de julio de 2010

Cómo estropear un poema

Abro la antología de poesía nicaragüense que acaba de aparecer en la editorial Visor y leo una poesía de la que se ha dicho alguna vez que es,"acaso la más bella de la lengua castellana". Como eso es mucho prometer, voy a ver qué pasa:

Un trozo azul tiene mayor
intensidad que todo el cielo.

Vaya, esto empieza bien, me digo. Ahí está el destello poético, la iluminación para hablar de la grandeza de lo pequeño. Pero luego continúa algo que me gusta mucho menos: "yo siento que allí vive, a flor/ del éxtasis feliz, mi anhelo". Eso de la flor del éxtasis feliz suena demasiado "literario", innecesariamente alambicado, como si hablase de pronto otra persona. No se pueden mezclar la cerveza barata con las angulas. A partir de aquí el poema es un sube y baja permanente sin que el mismo poeta sepa, a ciencia cierta, qué quiere decir:

Un viento de espíritus, pasa
muy lejos, desde mi ventana,
dando un aire en que despedaza
su carne una angélica diana.

La imagen del viento es exquisita, pero habría que comerse la coma que algún despistado ha puesto entre el sujeto y el verbo. Además, ¿qué pinta la ventana con el viento? ¿Está soplando desde la ventana del poeta o "muy lejos"? ¿En qué quedamos? En cuanto a la carne, si se refiere al viento, me resulta incongruente, y si se refiere a la diana, tengo mis dudas de si está hablando de una Diana con mayúscula. Un lío.
Por fin, en la última estrofa el, poeta se da un castañazo contra la pista de aterrizaje al intentar "elevar" el tono del poema con palabras falsamente prestigiosas:

Y en la alegría de los Gestos,
ebrios de azur, que se derraman...
siento bullir locos pretextos
que estando aquí, de allá me llaman!

El azul del primer verso se ha transformado en un heráldico y pedantesco "azur"; los gestos son más misteriosos si llevan mayúscula; la idea del arrebato místico se manosea con una retórica un tanto ingenua... Es verdad que la poesía brota de un chispazo, pero luego hace falta que el poema no se apague o se encienda demasiado y, para eso, ha de aplicarse la inteligencia razonadora, no sólo la intuición que no se sabe bien a donde nos lleva (al diván del psiquiatra en ocasiones).
Hay poetas capaces de lo mejor y de lo peor en un único poema (Leopoldo Lugones, Miguel Hernández, Pablo Neruda y tantos otros), pero este no es el caso; más bien, es el caos.

PD. Aclaro: El autor es Alfonso Cortés (1893-1969), un poeta nicaragüense contra el que no tengo nada personal porque, entre otras cosas, no había leído nada de él antes. Sucede que muchas veces tratamos de explicar la literatura utilizando ejemplos excelentes. Pero la experiencia me ha sugerido que nuestros alumnos y futuros profesores siguen sin tener muy claro qué hace a un texto ser valioso y a otro no. Por eso es útil, creo, ser algo irreverente con los poemas o los cuentos que comentamos. En alguna ocasión he hecho la experiencia de hacer leer en clase un poema apócrifo de Borges ("Instantes") con otro verdadero que trata el mismo tema ("El remordimiento"). A la pregunta de cuál de los dos es el mejor, la mayoría de mis estudiantes de último curso de Filología han señalado siempre el poema falso. Entonces, con paciencia, intento explicar por qué uno es malo y el otro no...

11 comentarios:

  1. Creo tener alguna idea de literatura, y puedo asegurar que ni el poema ni su autor me eran conocidos hasta este momento. No sé de quién será esa opinión según la cual es tan maravilloso, pero sospecho que debe tratarse de un prestigio más o menos local -y en todo caso, vistas las muestras, claramente infundado . También hay gente, sin duda, que defendería que la última estrellita pop es muy superior a Bach o Mozart; pero no todas las opiniones tienen el mismo fundamento, ni la misma validez. Es más, incluso un opinador respetable y lúcido (como visiblemente no son quienes hacen tales elogios de esos versos) puede muy bien equivocarse. Recuerda Borges en alguna parte a Valéry refiriéndose a sabe Dios qué muestras francesas de habilidad poética como "ces plus beaux vers du monde". Ya el mismo planteamiento es, en uno y otro caso, erróneo: esto no es una carrera de galgos.

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  2. Por cosas como esta eres un buen profesor.

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  3. Javier, definitivamente me gustaría tener algunos años menos y poder asistir a tus clases. Creo no equivocarme, pero tengo la impresión de que debes ser un profesor de esos que se hunden en tu memoria para siempre.

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  4. No soy un experto. Aunque leí mucha poesía hace años, hace muchos que no leo casi nada. Pero a mi juicio, a partir de "despedaza" es francamente espantoso. Hace unos días vi un documental sobre Jaume Plensa -el artista catalán- y mucha gente que salía hablando de él coincidía en el siguiente juicio, más o menos: "lo maravilloso de Jaume -decían- es que es uno de los pocos artistas contemporáneos que tiene el atrevimiento y el valor de hacer cosas... ¡bellas!". Me pareció fantástico. Y la obra de él lo es, desde luego: bella. No quiero decir con esto que lo "no bello" no sea valioso. Muchas grandes obras fueron revulsivas en su momento y por supuesto siempre cabe la posibilidad de que yo u otros no las entendamos. Pero en fin... yo qué sé.
    PD: Polo Tío Pepe. Haz caso a tu señora.
    Y vale. Discreparemos en persona.
    Un abrazo,

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  5. No te equivocas, marinero. Es una gloria local, aunque el autor del comentario tan elogioso es mejor poeta, José Coronel Urtecho. No conozo el contexto del comentario, pero es lo de menos. Muchas veces se exageran los elogios entre poetas, pero no se razona demasiado, o nada. Y esto, en general, vale para tantos ambientes poéticos en donde unos se elogian a otros siguiendo la consigna del bombo mutuo y el "yo te leo si tú me lees". A veces es desagradable entrar en detalles de si este es verso o este otro es peor, o mejorable, pero me parece que es la única manera de escribir mejor, leer mejor y disfrutar más de la poesía, y de la literatura en general. El resto, humo.

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  6. Víctor: Gracias por el dato de Jaume Plensa. Ahora me voy meter en internet (ah, perdón, pero si ya estoy metido)para saber algo de él. Soy muy flojo en arte actual.
    Al polo de Tío Pepe le tengo cariño porque me tocó en una tómbola. Creo que es lo único en la vida que he ganado en un juego de azar y sólo por eso es excepcional.

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  7. La próxima vez que hagas la distinción literaria entre el poema de Borges auténtico y el apócrifo me avisás que vuelo raudamente a donde estés para escucharte. Excelente post. Besos!!

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  8. Pues mira,ya me has dado una idea para otro post...

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  9. Toda Nicaragua es poesía y cada nica un poeta.
    Sólo hay que "viajarla" para descubrirlo.
    Preciosa tierra de lagos y volcanes.
    Maravillosa, cariñosa, acogedora aunque empobrecida y sufridora tierra que sólo reclama, suplica, una oportunidad: aquella que le permita definitivamente recuperar La Libertad.
    ¡P...s políticos corruptos!¡Mierda de revolución!
    Javier, sé que no te gustan las palabrotas y por eso me censuro lo de putos pero Nicaragua es mi debilidad, los nicas mis amigos y las nicas.......
    Un saludo

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  10. No conozco Nicaragua, pero sí bastantes países de Hispanoamérica y suscribo tu comentario en todos ellos, con palabrota incluida.

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