viernes, 16 de octubre de 2009

Ñu


Voy a escribir un cuento sobre un ñu, pero el problema es saber de quién hablo. Cuento los ñúes que aparecen en la imagen de la tele: hay doscientos veintitrés. Como son todos idénticos, elijo al que me parece más desvalido, el que está más cerca de la leona que se acerca cautelosa. El ñu tiene un cerebro de mosquito y la leona un hambre de león. No hay nada que hacer: el depredador se echa sobre su víctima, que cae de un zarpazo. Pero ahora viene lo bueno: el resto de la manada, en lugar de permanecer indiferente, se acerca con curiosidad al lugar y poco a poco rodea a los protagonistas. La leona alza la cabeza con angustia, temerosa de ser engullida por la multitud. Poco a poco cercan a los dos hasta que se les deja de ver. La pantalla se llena de ñúes, iguales todos entre sí. Luego, poco a poco se van apartando, y de la leona y del ñu herido no queda rastro. Sorprendido, trato de contar los ñúes que quedan, pero ya no sé bien si son doscientos veintidós, o doscientos veintitrés o doscientos veinticuatro.

6 comentarios:

  1. Gracias a mi hijo que es muy conocedor de los animales he visto cosas que me sorprenden como en este cuento. Se trata de la convivencia entre depredador y potenciales presas. A pesar de que la lucha es a muerte, están siempre cerca, ni bien cae uno, todo vuelve a la tranquilidad. Lo que no sabía era esta actitud de los Ñus, y qué paradójico que no se defiendan en conjunto antes sino que se "solidaricen" después. Bah, nosotros también hacemos muchas veces lo mismo.

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  2. No estoy seguro, Juan Ignacio, de que los ñús (o ñues, que no lo tengo claro tampoco) tengan esa costumbre solidaria. A mí, más bien, me parecen animales bastante tontorrones, por el modo con que se dejan comer por los leones, si hacemos caso de los documentales de la 2... Ahora bien, esa solidaridad a posteriori, en los humanos, es quizá también una muestra de estupidez y de cobardía... Pero, en fin tampoco estoy seguro de haber querido decir algo tan concreto con este microcuento. Hoy estoy de lo más dubitativo, ¡perdona!

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  3. Es cuestión de ñúmeros. Feliz ano ñuevo.

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  4. Vale tanto ñus como ñúes, pero nunca es ñú, sino ñu. Parece un trabañúes...

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