miércoles, 23 de diciembre de 2009

La realidad no-velada



Viaje rapidísimo a Madrid para la presentación del libro de microrrelatos de Rosalba Campra. Cuando me tocó decir algo, hablé sobre la comparación entre filólogos y creadores que viene a ser algo así como los ornitólogos y los pájaros. En principio los filólogos estudiamos a los escritores, como los ornitólogos clasifican pájaros, pero no vuelan. Es difícil ser las dos cosas al mismo tiempo, pero hay gente que lo consigue, como Rosalba. Todo un arte.
Tuve de excelente compañero de presentaciones a Niall Binns. Niall refirió que los microrrelatos de Rosalba son piedras preciosas que, a diferencia de la novela, no pretenden dar una visión totalizadora de la realidad, sino algo así como una suma de pequeñas iluminaciones, de fragmentos de luz. Frente a estas brevedades, la novela sería un género ingenuo que pretendería explicar la vida mediante una unidad de sentido. Y citaba esta ingeniosidad de Nicanor Parra: "La novela vela la realidad".
Durante el regreso fui pensando en la boutade, sobre todo porque yo creo haber entendido mejor la realidad gracias a la lectura de tantas novelas. Y ahora, ya en casa, se me ocurre, con permiso de mi amigo Niall y de don Nicanor, que también se podría decir que "La novela no vela la realidad". Es decir, exactamente lo opuesto de su sentido original. Aunque quizá la realidad no se vela o se desvela con una frase brillante o su contraria: necesitamos más palabras, o sea, cuentos, poemas, novelas...

4 comentarios:

  1. ¡Feliz Navidad, Javier!

    Espero que sea para vos y los tuyos un tiempo de renovada alegría por el nacimiento del Salvador.

    (No me gusta comentar cosas no relacionadas con la entrada, pero sólo tengo tu mail de la UNAV y quien sabe cuando te llegaría mi saludo).

    ResponderEliminar
  2. Gracias, amigo en la distancia. Disculpa mis demoras: estoy un poco vago en estos días y casi no miro el ordenador ( una especie de purga navideña que me está sentando muy bien).

    ResponderEliminar
  3. Feliz Navidad, Javier, aunque con un poco de retraso, ese día me acordé mucho de ti y de tu familia, un fuerte abrazo navideño, también para Marina y los niños.

    ResponderEliminar