viernes, 8 de enero de 2010

Best eleven

Ayer me pidió un anónimo lector que le dijera cuáles habían sido los libros que más me habían gustado a lo largo del difunto 2009. Pues nada, ahí va esto que no es Seven up, ni top ten ni hat trick, sino más bien best eleven, que suena a dream team o a película de George Clooney, pero que en realidad se trata de una lista improvisada:

Tobias Wolff: Minimalismo puro en estado de gracia. Ha sido mi descubrimiento del año, así que cito dos libros en lugar de uno. Me quedo con los cuentos de Aquí empieza nuestra historia y su autobiografía, Vida de este chico.
Ian Mac Ewan: Sábado. Lo que puedo decir de este libro, lo puse aquí.
Enrique García-Máiquez: Lo que ha llovido: ídem.
Idea Vilariño: Poesía completa: Re-ídem.
Fernando Aínsa: Prosas entreveradas. Una pequeña colección de brevedades que dicen, sin aspavientos, grandes cosas.
Natalia Ginzburg: Querido Miguel. Qué triste, pero cuánta verdad en esta historia familiar.
Rosalba Campra: Formas de la memoria. Otra colección excelente de microrrelatos.
Ernst Jünger: Radiaciones. Un blog no es un diario, pero se le parece en ocasiones. Este libro es una obra maestra del género del diario y a mí me ha servido para escribir y para pensar.
Elias Canetti: Masa y poder. Un libro denso y visionario con el que es difícil estar de acuerdo en la mitad de las cosas que dice y no aplaudir en la otra mitad. No sé si lo he acabado todavía.
Amos Oz: Una pantera en el sótano. Me encantan los libros de memorias infantiles que reflejan de verdad la mirada del niño sobre el mundo. Éste tiene un capítulo maravilloso en el que se compara la biblioteca paterna con un ejército en posición de batalla. Sólo con esas páginas se justifica todo un libro.

6 comentarios:

  1. Aunque no está entre los libros del año, porque es un clásico, y ya que hablas a menudo de él, ¿por dónde me recomiendas que entre en el mundo de Onetti? ¿La vida breve quizá? De entre tus etiquetas, las lecturas es de mis preferidas y te hecho caso en lo que he podido.

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  2. Supongo que ya lo habrás leído, pero si no, te recomiendo vivamente la autobiografía de juventud de Amos Oz, Una historia de amor y oscuridad: ¡maravilloso libro!

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  3. No recomendaría La vida breve de entrada por varios motivos (alguno personal: me parece que Onetti no tiene ni idea de lo que significa un cáncer de mama). Por otro lado, aunque es la obra clave para ver cómo se "funda" el universo de Santa María, no es el Onetti que más me gusta, quizá porque es más "novela" que otros novelas suyas como El astillero o Juntacadáveres. A mí Onetti me parece sobre todo un autor de cuentos o , casi, un poeta. El astillero es, en realidad, un poema de la decrepitud. Por eso a mí me gusta más ésta última. La vida breve se diluye a veces, se pierde; en cambio, en El astillero o en sus mejores cuentos y novelas breves, eso no pasa. Entre los cuentos: Jacob y el otro, La cara de la desgracia, Regreso al Sur, Bienvenido, Bob, Esjberg, en la costa y El infierno tan temido (aviso: éste es terrible). Entre las novelas breves: Los adioses y Para una tumba sin nombre.

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  4. Coincido con la recomendación de Una historia de amor y oscuridad.Es una obra maestra.

    Acerca de Jünger: el libro que más me impresionó de este autor es Sobre los acantilados de mármol, que leí siendo muy joven hace casi un cuarto de siglo, en una edición de áncora y delfin de principios de los sesenta.

    Saludor cordiales de su nuevo lector.

    Gómez de Lesaca

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  5. Nunca había leído a Jünger, quizá por prejuicios hacia la literatura alemana en general. Demasiado abstracta para mí. Pero me equivoqué evidentemente.

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